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ESPINAS SECAS

Entre las espinas secas y cielos de atardecer
una flor de plásticoy un retrato de mujer
adornan allá en la isla la tumba en el pedregal
entre los matorrales y víboras de cascabel.

La marea viene y va con su vestido de blanco
murmurando entre las ruinas un lamento y un quebranto.
La marea viene y va resguardando la memoria
conjurando del olvido el recuerdo de esta historia.

Había una vez aquí un hotel
donde un soldado se encontró
a su mujer con otro amor
y un balazo en el corazón.

Muy después en Ensenada un guardafaros conoció
a una anciana que le dijo tome usted lleve esta flor
y este retrato que tiene al reverso un corazón
póngalos sobre la tumba que está en Islas Coronado
hágame usted el favor.

Y después un vendaval al hotel se lo llevó.
Dicen que en las olas iba como un barco sin timón
que al dejar el fondeadero la bahía atravesó
la última vez que lo vieron balanceándose en el agua
no se sabe si se hundió.

Tijuana, sábado, 09 de septiembre de 2006

Para escuchar esta canción visita: http://myspace.com/alfredotrillo

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