Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como artículo

VUELTA AL PASADO

Parecía que la historia había ya superado la maldición de repetirse; que las lecciones del pasado nos habían instalado en la cordura y sensatez de una civilización sin vuelta a la barbarie. Entonces aparece un megalómano, ególatra, soberbio y arrogante: un hitler cualquiera, pero sin ideología ni ideas, y bastante más vulgar —acaso más a tono con la sociedad norteamericana actual—, para despertarnos del engaño: la bestia de la discriminación, de la xenofobia, de la desigualdad, de la fuerza bruta…   solo estaba dormida. Sólo dormía, y la despertó justamente este gracioso payasote que el partido republicano dejó entrar al ruedo para hacer más divertido el proceso electoral y, de paso, captar los votos de muchos ciudadanos despistados.   Jamás imaginaron los directivos de este partido que, a la postre, resultaría imparable el showman de la cabellera encendida ni que los “muchos ciudadanos despistados” pudieran contarse en millones y conformar una amenaza real del advene...
EL PUEBLO TIENE EL GOBIERNO QUE SE MERECE  Lo preocupante no es Donald Trump en sí, sino la multitud que lo respalda. ¿Será posible que exista tanta gente que admire la arrogancia, la mentira, la falta de escrúpulos… la vulgaridad? Es difícil pensar que un país que cuida así a sus perros se merezca un presidente así. Si Trump llegara a ganar la presidencia de los Estados Unidos sólo confirmaría dos cosas: que la solvencia económica de una nación nada tiene que ver con su civilidad  y que el pueblo tiene el gobierno que se merece.

El verdadero triunfo de los Xolos

Es verdad que los partidos se ganan con goles, pero también es verdad que los goles son mucho más aleatorios de lo que imaginamos, especialmente cuando hablamos de equipos de altísimo rendimiento como los Xolos y el Atlético Mineiro. Durante los partidos la pelota se la pasa recorriendo el espacio en mil direcciones distintas y sucede de pronto, en la magia de un instante, que se conjunta la combinación perfecta de una patada bien dada, una pierna mal acomodada y, acaso, una rafaguita de viento sobre el campo, amén de lo que diga el árbitro, para que la pelota se meta a las redes y cuente. Ayer el penal fallado por Riascos en el último minuto del partido, que le pudo dar a los Xolos el pase a la semifinal no escapa a esta fórmula: se trata de un error de disparo combinado con un acierto del portero y alguna proporción del azar que desconocemos: quizá una protuberancia de medio centímetro en el terreno de juego donde Riascos apoyó el pie antes de su disparo fallido habría ...