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Ciudad Juárez

Las calles de Ciudad Juárez lucen desiertas. Pocos bultos humanos se mueven por las aceras: lentos hombres enchamarrados con las manos metidas en los bolsillos.  La desconfianza escondió a la gente que se asoma sin acabar de entender lo que pasó ni su futuro. Hay negocios abandonados, letreros rotos que se va comiendo el polvo, gasolineras vacías. Desde El Paso, Texas, el caserío de Ciudad Juárez, Chihuahua, es un relieve irredento de techos aplastados contra el fondo de áridas montañas y desierto. En el aire seco y duro flota una pregunta dolorosa,  ¿cómo resistirse a la desesperanza?

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